Como iba comentando en el post anterior

Después de perdernos y optar por coger un camino (sigo sin saber por qué decidimos irnos en dirección contraria por donde estábamos yendo) entre el grupo de 8 o 10 personas que había, realizamos un descenso de unos 2 kilómetros hasta llegar a Hueste. Ya la hemos liado fijo. Después de hablar con un paisano del pueblo y enterarme que Tendilla está a cerca de unos 20 kilómetros, opino llamar a la organización para que vengan a buscarnos, ya que estábamos helados e íbamos a estar descalificados por no realizar el trayecto correcto. El resto de la gente decide continuar por carretera, haciendo relevos para que sea más llevadero, al estilo de las carreras de carretera. Le comento a Rakel la posibilidad de llamar a Sara, la mujer de Garnacho para que venga a buscarnos, pero al final rechazamos la idea y nos ponemos a perseguir al resto del grupo, que ya nos sacaba una distancia de un centenar de metros.

Me pongo delante, tiro de Rakel contra el viento que es insoportable, hasta alcanzar a uno de ellos, Javier Gafo, con quien realizamos el resto del recorrido hasta llegar a Tendilla, mientras vemos como el resto del grupo está dispersado, cada uno a su bola. Menos mal que íbamos a ir todos juntos en plan relevos, no?? Con Javi si pudimos hacer piña, cogiendo una media de 37 km/h durante los primeros 11 kilómetros de los 20 que teníamos que hacer hasta llegar de nuevo al pueblo. Durante estos 11 kilómetros, fuimos cogiendo poco a poco a la gente que estaba desperdigada, adelantándoles y animándoles a ponerse a cola de nuestro pequeño pelotón hasta que llegamos a Romanones.

En este pueblo se quedaron dos del grupo. No sé para qué, aunque tomé nota. Los últimos 9 kilómetros, son los que más duros se me hicieron, ya que, aparte de tener que ir ascendiendo un poco, tenía el frío metido en todos mis huesos, las manos heladas, los guantes calados y los pies congelados hasta tal punto, que hasta se me pasó por la cabeza que como no entrara en calor rápido, iban a tener que amputármelos porque no era capaz ni de mover los dedos de los pies. De tobillo, incluido, hasta los dedos de los pies, lo tenía completamente insensible. Aseguro que montar en bici tiritando, no ayuda mucho a ver las cosas de manera objetiva y positiva.

Por fin entramos por el pueblo, con 54 km, en vez de 38, 57 km, y tan sólo 3 horas en nuestras piernas, frente a las 2 horas que podíamos haber tardado en realizar esta carrera. El consecuente cabreo, ya no era tan sólo por la, para mi gusto, mala señalización (con que sólo se pierda una persona es que está mal señalizado), sino porque después de hacernos más kilómetros que nadie y pasar un frío del carajo, nos descalificaron de la carrera y encima nos quedamos sin comer el plato fuerte del día: migas. Bueno, rectifico, cogimos el último plato, que cuando probé, al no gustarme nada, se las cedí a Rakel, que se las comió pudo, ya que del tembleque de frío que tenía, la mitad de las migas que cogía en la cuchara, se le caían al suelo.

Hablamos un poco con los del grupo Peñas Gordas, que tuvieron la deferencia de esperarnos, ya que ellos hacía ya más de una hora que habían llegado. Les contamos un poco nuestra odisea personal, les preguntamos, sobre todo al Porras y Garnacho, cómo habían quedado, ya que son dos de los que suelen pisar podio y nos contaron que Porras pinchó, con lo que perdió las opciones a podio, aunque quedó en 5ª posición, y Garnacho quedó 14. Más quisiera yo!!! Nos fuimos a cambiar de ropa porque no había quien aguantase el congelamiento de extremidades, hoy todavía tirito de tan sólo pensarlo, y quedamos con Javi para la entrega de trofeos. Os aseguro que cambiarse dentro de un coche, congelados, con la ropa pegada al cuerpo y sin capacidad para moverte mucho, porque como hicieras un movimiento raro te daba un tirón en los femorales de aúpa, es complicado.

Esperando la entrega de trofeos, congelados, pero por lo menos con la ropa seca, comentamos la jugada del día de nuevo con Javi, mientras nos poníamos a comer lo único que había encima de la mesa, cortezas de cerdo. Joder, ¿dónde estará la barbacoa de El Sotillo o los chorizos fritos a espuertas de Las Pedroñeras? Empiezan con la entrega de trofeos y cuál es nuestra sorpresa, cuando, cada vez que no está la persona que tiene que recoger su trofeo, sube al podio el que le da la gana. Por ejemplo, en junior, el primer clasificado, como no estaba porque se había ido con la novia, o eso decía el del micrófono, subió a por el trofeo un niño, que pasaba por allí, que ni compitió. Para colmo, el primer clasificado encima era el hijo del alcalde, quien entregaba el trofeo!!!! jajajaja. He de decir que es la primera vez que veo esto.

Pero es que también pasó con la categoría féminas. Nombran a la tercera, Lola, no está. Nombran a la segunda, Isabel, sube. Nombran a la primera, Andrea, no está. Como la tercera y la primera no están, suben otras dos chicas del circuito que no habían ganado, una en la posición de la primera y la otra en la de la tercera. Cuando se bajan, veo que la segunda, le cambia el trofeo a la primera. Flipo. Seguro que hay una explicación lógica, la cual no llego a alcanzar, pero flipo. Primero, porque los ganadores no se queden ni a recoger los trofeos, segundo, porque suba alguien que no es el ganador a coger un trofeo que no le corresponde, tan sólo, y son palabras del de megafonía, porque queda muy mal hacer una foto en el podio vacía.

Mientras comentamos entre Javi, Rakel y yo lo de la entrega de trofeos, da comienzo el sorteo de material y comida. Regalos que te podían tocar:

  • Toalla tipo Decathlon
  • Desmontables
  • Bomba de aire
  • Caja de 2 kg de cortezas
  • Barra de chorizo
  • Barra de salchichón
  • Abrigo femenino
  • Set de botellas vino
  • Jamón

Cuando te dicen la palabra sorteo, imaginas una caja o similar, con los números de los participantes dentro y una mano inocente sacándolos, no?? Aquí el sorteo se realizaba de la siguiente manera: una de las responsables de la organización, cogía el listado de participantes e iba diciendo el dorsal con el nombre y apellidos de la persona correspondiente. Vamos, que si lee el nombre de su vecino del pueblo, lo nombra y nadie puede decir nada. Así pasó, que en una de esas, le tocó una chaqueta que tenía una pinta estupenda al marido de una de las que estaba “sacando” dorsales. Y qué casualidad, que justo se le había quemado su chaqueta la semana pasada, jajaja. ¿No es mucha casualidad?

Para colmo, y por si no fuera poco, cada vez que sacaban un buen premio, como el chorizo, salchichón, chaqueta…y nombraban a alguien “conocido” del pueblo que no estaba, se quedaban ellos con el regalo para compartirlo todos juntos (vamos, que se lo quedaría el del micrófono), mientras que si nombraban a alguien que no estaba que no fuera del pueblo, el regalo se volvía a rifar, hasta que le tocase a alguien. Mucho tongo vi durante todo el sorteo, aunque bien es verdad que, total, es gratis, si te toca bien y sino, pues nada.

En última instancia y viendo que se les alargaba mucho el tema, decidieron echar al aire los últimos regalos pequeños, como cámaras de ruedas y cajas de 2 kilos de cortezas, con tan poca mano por parte del lanzador, que siempre tiraba los objetos al centro, mientras yo chillaba y levantaba las manos cuánto podía para que también lanzara por los laterales, que también había gente.

Nosotros no nos fuimos con las manos vacías. A Javi le tocó una estupenda toalla, a Rakel le tocó un cuenta kilómetros gama baja y a mí me tocó una caja de 3 botellas de vino, blanco, rosado y tinto, de Finca La estacada, que disfrutaremos de lo lindo. Lo que me quedo de todo esto, son con las risas que nos echamos entre los 3, el frío que pasamos los 3 juntos y, por qué no decirlo, el haber conocido a Javier Gafo, quien parece un gran tipo. Esperamos volver a verte pronto.

Como siempre, agradecer a nuestros patrocinadores:

  • Guerra: por las innumerables reparaciones y puestas a punto de nuestras bicis
  • RAUMOVIL: sin él, todo la logística sería imposible
  • Bar Cocker: para tomarnos de vez en cuando un descanso
  • Gimnasio Olimpia: gracias a ellos nos podemos poner en forma
  • Toysacan: empresa dedicada al adiestramiento de perros.
  • Manzanedo Motor: por sus innumerables descuentos en la compra de material
  • X-SAUCE: Por confiar en nosotros y ofrecernos la posibilidad de probar su material. Su KIT Anti pinchazos aseguro dará mucho que hablar.
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