20110529 I Ruta los Manantiales (Belmonte del Tajo)

Que hay más bonito que levantarse a las 7 de la mañana de un domingo, para hacer algo que te gusta? Pues, como siempre, y, para no perder costumbre, madrugamos para realizar la siguiente marcha ciclista. Esta vez toca en el municipio de Belmonte del Tajo, donde se realiza la I Ruta los Manantiales. A las 8:30 hemos quedado con el padre y el hermano de Rakel en casa de este último, ya que vive en el mismo pueblo. Una vez desayunado, vestido, montado el porta bicis, mi bici e ir a casa de Rakel a por la suya y la de su padre, llegamos a casa de Raúl a las 8:35. Cada vez somos más rápidos haciendo las cosas. En el inicio de la ruta, yo rodeado de la familia tellerín, los 4 valientes: Rakel, Jose, Raúl y yo.

Antes de comenzar la carrera, me miran los frenos de la bici, que, para no variar, los tengo echo un cristo y, más, desde que volvía del Soplao, que no la hice ningún tipo de revisión. Así que con manos expertas, las suyas, porque yo ni papa, y en 5 minutos, me tenían la bici a punto, yo hubiera tardado algo así como dos horas en hacer lo mismo y peor, :(. Comienza la marcha, con cierto retraso, 15 minutos, y empezamos a pedalear. Ya nos separamos, porque con la gente éramos, 400 ciclistas, la salida se hace algo complicada, como siempre. Al poco rato, alcanzo a Rakel y su hermano, que andaban por cabeza. Al padre, lo dejo atrás a su ritmo, que es como mejor va y aguanta las marchas.

Pasan unos pocos kilómetros, y abandonamos al hermano de Rakel, que lleva mucho tiempo sin coger la bici y su ritmo está por debajo del nuestro, así que tiramos para adelante. Se hace una ruta difícil, no por el desnivel, que no es mucho, sino por el tipo de terreno. Encima, el Sol, a intervalos de tiempo, aprieta que da gusto, aunque a lo largo de la marcha nos chispea en un par de ocasiones. Menos mal que sólo son amagos, sino hubiera sido un tanto complicada.

Durante la ruta, hay varios instantes en los que puedes trampear y saltarte algunos kilómetros. Esto está bien para todos aquellos que van mal de fuerzas, porque aparte de ahorrarse unos kilómetros, se ponen de nuevo en la cabeza de la carrera para coger de nuevo el ritmo de los compañeros. El terreno, siempre por campo, rodeado de pinos y oliendo a espigo recién mojado, mezclado con aroma de tomillo y romero, se hacía medianamente cómodo pedalear. Como pegas: los alérgicos como Rakel y yo, que se nos ponía la nariz como la bandera de Japón. En una bajada muy corta, Rakel vuela literalmente por los aires (quería saber lo que siente superman), al resbalársele la rueda trasera y perder el control de la bici. Menos mal que no se ha hecho mucho, más que un par de rasguños y la camiseta, que en vez de ser blanca, es marrón. Aquí, de repente, aparece de nuevo el hermano de Rakel como de la nada y continua unos cientos de metros con nosotros, mientras nos explica que le han tirado dos veces y que se le ha roto una vez la cadena, :(. Llevábamos casi la mitad de la ruta, cuando nos encontramos con el avituallamiento.

Nos tomamos 2 medios plátanos y una bolsa de cereales rellenos de nocilla, un poco de agua fresca y a continuar la marcha, que sino se nos hace tarde. No vimos ni a Raúl mi al padre de Rakel, así que seguimos pensando que irían más para atrás, a su ritmo, y ya les veríamos en la meta. Para poder continuar, tuvimos que atravesar la mitad del campo, rodeados de espigas y con dificultades al andar, ya que no se veía por donde pisabas, aparte de ser el terreno muy poco ciclable. Durante toda la ruta, las subidas son cortas, no muy duras, pero intensas. Es un constante subi baja de montañas que es lo que hace que las piernas se nos carguen más de la cuenta.

Realizamos una bajada donde Rakel se pilla la pierna izquierda al atraversásele la rueda delantera. Cuando me la enseña, tiene la carne hundida, como si le faltara un trozo, qué grima por dios!! Hoy, está claro, no es su día. Con lo complicado que fue El Soplao y ni una incidencia, y aquí, le está pasando de todo, :(. Nos ponemos a hablar con 3 que también habían ido al Soplao y vemos como aparece una furgoneta, pensando que era la de cola, nos ponemos en marcha echando leches. Como siempre que montamos en bici en una marcha, el panorama es Rakel, rodeade de chicos, 🙂 Y, como les jode a ellos, que una chica pueda subir las pendientes mejor que ellos.

Ya falta poco para llegar a la meta, ya que se ve a lo lejos la Iglesia del pueblo. Nos queda nada. Un par de bajadas y listo. Y, justo en una de las bajadas, que es algo más empinada que el resto, no sé que le pasa, que de repente veo como ella bajando sale andando mientras su bici se queda atrás en la pendiente. Menos mal, que de tantas salidas como hemos hecho, ha aprendido a soltarse los pies con una velocidad vertiginosa, porque sino, la ostia en esta bajada, hubiera sido descomunal. En este punto, había 3 señoras que me dijeron que un chico se había roto los dos codos. Pues si que saben animar, joder.

Ya sólo quedaba 1 kilómetro para la meta, y nos juntamos con la gente que hacía el trayecto corto de la ruta. Les pasamos y nos encontramos una bajada por asfalto bastante empinada, pero que se baja bien. Al final de la pendiente un guardia civil nos indicaba el camino a la izquierda. Cual fue mi sorpresa, que según doy el giro, donde casi me como la pared de una de lasa casas de enfrente, me encuentro con la Santa Madre cuesta. Le pego un grito a Rakel y la aviso para que prepare plato pequeño, sino no hay quien suba esto. Con mucho esfuerzo, aunque cómodo, subo y espero a Rakel, pensando que ya habíamos llegado al final de la marcha y entrar juntos en el arco de meta. Nos encontramos con una bajada a mano derecha que nos hace relajar las piernas. Pero de nuevo nos encontramos con un giro de nuevo a la izquierda y otra cuesta. Esto es una broma de mal gusto o que? Vaya final de marcha con qué pedazos de pendientes! Normal que la gente nos anime desgañitándose, ni cuando vas por los Pirineos tienes estas pendientes! En fin, subimos la pendiente y, ahora sí que sí, ya se oyen los gritos de la gente y la música de final de marcha. Dejo pasar a Rakel delante, para que entre antes, siempre hay que ser caballeroso con las mujeres, y nos encontramos con el padre y el hermano en el arco de Meta.

Nada más llegar, Raúl nos cuenta como en la última pendiente veía como su padre subía con total normalidad, mientras, a sus lados, la gente subía andando empujando la bici, porque sus piernas no podían. Este hombre está hecho un chaval con lo años que tiene. Al final del todo, sorteo de regalos, donde, para variar, no me toca nada. Está claro que el amor me sonríe, como dice el dicho. En cambio a Rakel le toca una caja de vinos y a su padre un sillín para la bici. Enhorabuena!!

Anuncios

2 pensamientos en “20110529 I Ruta los Manantiales (Belmonte del Tajo)

  1. Que ruta más divertida, aunque con algunas bajadas un tanto especiales, jejeje con un buen suelo :p lo digo yo, que lo caté pero bien, jejeje.
    Eso si, terminé reventada, debe ser que aún estoy resentida del soplao, porque terminé los manatiales más cansada que cuando terminé de bajar el Moral y hacer 14 horas en bici, vaya tela!!!habrá que descansar un poco más

    Me gusta

    • La ruta estuvo uy divertida, la verdad que si.
      A ti te esta pasando factura la cantidad de deporte que estas haciendo desde que me conoces, que como no paras quieta un momento, pues lo notas, no estas acostumbrada…., 😛
      Ya veras como de aqui a un par de años me sigues el ritmo, jajaja

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s