20110424 Vilalba – Santiago de Compostela

7:30 de la mañana, no queda nadie en el albergue más que 5 rezagados, una pareja de daneses, nuestro amigo de ayer, un compañero cicloturista y un dormilón, con una mochila de 1 metro de alto cargada hasta los topes. Salimos del albergue a las 9 de la mañana con muchas ganas, ya que hoy era nuestra última etapa, la etapa Reina, ya que al final del día, habríamos cumplido con los objetivos marcados, habríamos llegado a Santiago.

La etapa en sí, debe resultar cómoda, ya que es más bien llana tirando a cuesta abajo, pero con una cantidad considerable de kilómetros. Arrancamos fuertes, ya que en 1 hora, hemos recorrido ya 20 kilómetros. A este ritmo llegamos a Santiago a la hora de comer. Girando en una curva a la izquierda, vemos nuestro primer cartel dirección a Santiago, ya que todo este tiempo íbamos siguiendo carteles hacia A Coruña. Quedan 67 kilómetros.

Paramos a almorzar en una gasolinera, donde para no perder costumbre, compramos bollería. Esta vez nos decantamos por 4 donuts glaseadosy unos pocos frutos secos. Pan, no tienen, así que ya compraremos más adelante. Ya llevamos cerca de 33 km y 2 h montando en bici. Hemos bajado el ritmo desde que salimos, pero normal, no podemos mantener esa velocidad constante después de todo lo que hemos pasado ya, por muchas ganas que tengamos.

Todo el camino resulta mas bien sencillo, con pocas subidas y las que hay, muy poco pronunciadas, eso sí, largas. Se nota que nos estamos aproximando a la cuna del Camino, ya que muchos coches, al pasar, nos pitan, no sé si es por animar o porque les estorbábamos, contaré con que es por animar, jajaja. Poco antes de comer, le enseño a Rakel lo que es un pedo super sónico, jajaja. Es tirarse un pedo fuerte, fuerte y salir escopetado de la fuerza con que te lo has tirado dejando tras de ti, más que un olor apestoso y una nube de polvo por la velocidad infringida, jajaja. Rakel, de la risa que le dio por como lo hice, tuvo que parar, porque no podía ni pedalear. Yo, la verdad, es que con sólo verla sonreir, soy FELIZ. Así que me da igual hacer cualquier gilipollez por verla así.

Como no habíamos comprado, decisión que tomamos después de almuerzo, paramos a comer en una resturante parrilla donde no había carta, asñi que tenemos 2 opciones:

  • Nos cobran una pasta por la comida
  • Es una ganga.

Nos pedimos para comer, sendas bandejas bien grandes de:

  • Chipirones a la plancha
  • Churrasco de ternera
  • Una ensalada
  • Una de patatas
  • 2 cervezas
  • Una tarta helada, tipo Contesa

A que no adivináis el precio??? 18 euros los dos!!!!!!!!!!!!! Increíble.
Lástima no haberme quedado con el nombre del restaurante porque aquí volvía yo tranquilamente todos los días a comer. Y qué bueno estaba todo!!!
Rakel no pudo acabarse su bandeja de chipirones, así que hice acopio de las pocas fuerzas que me quedaban y me los terminé yo, jajaja

Ya solo nos faltan 27 km para Santiago y el camino se nos hace muy, pero que muy a meno. Vamos contando batallitas de los días pasados, cosas nuevas, chistes, cosas de familia…La verdad, cuando queremos darnos cuenta, ya tenemos Santiago a la vista. Sólo nos faltan 9 km. Para ello, recorremos la vieja carretera, ya que la A54 nos ha quitado el camino. Un par de subidas más y ya estamos casi. Cartel de Santiago…Ya falta menos.

Yo, de las veces que he estado, me he medio orientado y consigo llevar a Rakel a su primera visita ante la monumental Catedral. Hemos llegado. Después de recorrer los 886 km desde Irún en 9 días, nos merecemos un descanso. Así que nada más llegar, Rakel deja caer su bici en el suelo y se tira al suelo, con una sonrisa que para la Luna cuando está en cuarto creciente. Porque es de día, sino iluminaría toda la Catedral con su sonrisa. Nos tumbamos en el suelo del cansancio de todos los días, pero por dentro, nos embarga una gran emoción, en muchos sentidos. Nuestras primeras vacaciones juntos. Nuestro primer gran reto juntos en el que en los momentos de flaqueza, ambos hemos sabido estar ahí. Nuestro, por qué no decirlo, encuentro con Santiago. A mí, aunque poco creyente, al llegar, me ha embargado una sensación, que no sabría definir.

Pienso en mi hija, en mi madre, en la nueva vida que me espera junto a Rakel…Estos 9 días, han sido increíbles pasarlos a su lado. He descbierto, parte de lo que pensaba que era ella. Tiene una vitalidad y una energía, que me deja sorprendido. En mis momentos de flaqueza ha sabido darme ánimos, cariño, ternura, complicidad…La he visto desfallecer del cansancio, de estar harta por los golpes, las caídas y seguir hacia delante, ya no sé si por orgullo propio, por demostrarse algo así misma, por intentar seguir mis pasos…Pero aquí está, a mi lado, viendo la Catedral emocionada.

Llamos a sus padres para que verles y nos cuiden las bicis mientras pasamos a la Catedral para que Rakel la vea. Nunca antes había estado y la arquitectura le alucina. Esperamos la considerable, pero rápida cola que lleva hasta la parte de atrás de Santiago, donde se le puede abrazar, como dicta la tradición y realizar tus peticiones. Esto es como la lámpara de aladino, pide deseos, otra cosa es que se te concedan.

Por la tarde, después de darnos una buena ducha y cambiarnos de ropa, nos vamos a cenar por el centro, donde, como no podía ser menos, estando en las fechas en las que estamos, vemos una procesión desfilar por las calles.

Este ha sido un camino largo y duro. Ha sido nuestro primer viaje dados de la mano, o más bien ciclando juntos, pero no va a ser el último. Dónde será nuestro siguiente viaje? Donde el destino nos lleve. Eso sí, juntos.

AGRADECIMIENTOS:
Miguel: Gracias por apuntarte a esta gran locura, aunque sólo hayas podido estar la mitad del camino. Segundo viaje de cicloturismo que hacemos juntos. Habrá un tercero? Espero que sí. Si algún día quieres terminar la otra mitad, estare encantado de apoyarte y hacerlo a tu lado si lo crees oportuno.
Jose: Gracias por tu inestimable ayuda. Sin ti, lo más probable es que no hubiéramos llegado. Gracias por hacernos de mecánico. Gracias por esperarnos, sobre todo a Rakel y a mí, los últimos días, con todo el camping montado. Gracias por convertir mi bici de estado TRUÑO a un estado de CACA.
Trini: Sin palabras. Gracias por alimentarnos durante todo el viaje. Igualito hubiera sido este viaje sino hubiera sido por tus comidas y cenas, que con tanto cariño nos has preparado. Yo, desde luego, hambre, no he pasado. Gracias por compartir este camino con nosotros. Estos viajes, son los que nunca se olvidan. Cada vez que me acuerde de Santiago, del camino que hice al lado de tu hija, irremediablemente, me vendrá tu imagen a la cabeza.
Rakel: Que decirte que no sepas. Gracias por compartir mi gran locura. Gracias por el apoyo que me has dado a lo largo de todo el camino. Gracias por tener siempre una sonrisa nada más levantarte. Espero que esta primera gran locura que hemos hecho juntos no te eche para atrás en las siguientes que vienen. Gracias por ser como eres. Gracias por estar, por ser.

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2 pensamientos en “20110424 Vilalba – Santiago de Compostela

  1. Bueeeno pues último día!!aunque eran muchos kilómetros los que nos tocaba hacer, teníamos la suerte que todo lo que habíamos subido en el día anterior, esta vez sería de bajada la mayor parte del recorrido 😀
    Esta vez mis piernas pedaleaban de forma mecánica y aunque iba a buen ritmo, no daba para más y Nacho aflojó su ritmo para ir a la par. Gracias cariño por esperarme 🙂
    Entre tanto….estuve a punto de tirar la bici…..pero no por el cansancio!!!sino porque casi me da un infarto de tanto reirme!!!hasta calambres me daba el abdomen de la risa!!!no podía parar, ese pedo supersónico…por dios!!!!si casi me muero!!!jajaja como no podía pedalear porque iba haciendo eses por la carretera, no tenía ni fuerzas con tanta carcajada, que me parecía a pulgoso (os acordáis de ese perro de dibujos animados??jajaja), tuve que levantar el brazo a Nacho para que parara!!jajaja. jooo si no fuera por estos momentos…..
    Que atracón nos dimos a comer y como todos los días, quién se pone a pedalear?pero esta vez era diferente…estábamos a tiro de piedra de Santiago así que….últimos esfuerzos!!pero no sin antes de comer una tableta de chocolate blanco 😀
    Y ya en la última subida hacia Santiago, Nacho me dice que va super fuerte y yo le digo: pues ale!!!baja y sube de nuevo la cuesta mientras yo voy a mi ritmo. Y me dice….no no!!!que tengo que llegar yo el primero!!jajaja
    La llegada, espectacular. La emoción de haber llegado a Santiago y estar frente a la Catedral…..me tiré al suelo mientras contemplaba la cara de Nacho, de satisfacción y emoción de haber conseguido el reto. Me levanté, le abracé y….lo hemos conseguido cariño!! Y volvimos a tirarnos al suelo reventados 🙂
    La Catedral, impresionante. Es increíble la fachada y el interior….sin palabras. Tras darnos una vuelta para que yo viera tal preciosidad, fuimos a dar un abrazo a Santiago, Nacho, mi madre (repite, jejeje) y yo. Y me quedo con ese momento, cuando Nacho abrazó a Santiago, ese gesto y suspiro de felicidad.
    Después de eso, nos fuimos a que nos dieran la Compostelana “Ignatium” y “Raquelum” toma ya!!:D
    Y por mi parte:
    Miguel: Cuanto me he reído contigo y que buenos momentos hemos pasado en tus cuatro días con nosotros. Así que…eres oficialmente “El Motoreta” del grupo, jijiji
    Papá: Gracias por estar ahí y por preocuparte tanto. Además, nuestras bicis no serían lo mismo si ti!!!!:)
    Mamá: Gracias por los manjares diarios aunque yo no repita plato, jejeje. Pero gracias por haber querido acompañarnos en esta aventura, aún sabiendo que iba a ser un reventón para vosotros.
    Nacho: Que sepas que aún no has podido conmigo, jejeje así que de momento no cuelgo la bici para realizar tus locuras. Solo me faltaba compartir aventuras, hazañas, cansancio, risas, lluvia, barro, sol, viento, paciencia, nervios, emoción y un sin fin de cosas que ahora tengo, y todo, gracias a ti. 🙂 Recordar las imágenes, risas y comentarios de este viaje, me hacen sentir muy feliz.

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  2. Cariño, sabes que te esperaría hasta el fin del mundo, por que no en nuestro primer viaje juntos y mas cuando quedaba ya tan poco? Además, Santiago nos esperaba a los 2, no sólo a uno.
    Ya te dije que a lo largo de este camino, ibas a conocer muchas cosas nuevas, entre otras, los pedos supersonicos, jajaja
    No me acordaba ya de tu postre de tableta de chocolate blanco!! jaja
    Mi abrazo a Santiago, era una mezcla de muchas cosas. Es verdad que el camino no lo hacía por hechos religiosos, pero el hecho de parar de pedalear un instante y relajarte…Me hubiera quedado hasta dormido alli de pie!!
    Me relajo mas y me dio tiempo mas a pensar cuando me sente delante de Santiago, lastima de no disponer de mas tiempo, me hubiera pasado un par de horas hablando yo solo con mi mente…
    Pues que sepas que todo eso que has compartido conmigo, y, las cosa que has compartido con tus padres y con Miguel, se van a poder repetir tantas veces como quieras, pero en nuevos viajes y nuevas aventuras. Los caminos nos esperan!!!

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